ARGENTINA: Profesor de Karate mata a su pareja, tía y abuela

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Todavía suenan en Argentina los ecos de la muerte de Lucía Pérez, una joven de 16 años que murió hace dos semanas tras ser violada y empalada por tres hombres en Mar del Plata.

Apenas la sociedad ha digerido el golpe de otros tres asesinatos de mujeres horas después de la marcha que el miércoles 19 de octubre movilizó a decenas de miles contra la violencia de género.

Cuando esas heridas están aún frescas, un triple femicidio ha sacudido al país sudamericano, esta vez desde la ciudad de Mendoza. Un profesor de artes marciales asesinó el domingo a su expareja y a la tía y a la abuela de ésta. Lo hizo a puñaladas, luego de una discusión por la paternidad de una bebé de 7 meses.

La niña recibió una cuchillada en el cuello y está grave, lo mismo que otro menor de 11 años, hijo de un matrimonio anterior de la víctima. Su hermano de ocho años logró salvar su vida escondido en el baúl del auto familiar. Fue él quien pidió auxilio desde su teléfono celular. “Abuelita, vení, están todos muertos: el Daniel mató a mi mamá”, le dijo a su abuela. El asesino fue finalmente detenido cuando intentaba atenderse de una herida en la mano en un hospital.

Daniel Gonzalo Zalazar tiene 31 años y es profesor de artes marciales. No tiene antecedentes penales y mucho menos denuncias por violencias de género. Hoy está preso por matar a toda su familia en el barrio Trapiche de Godoy Cruz, en las afueras de la ciudad de Mendoza, ubicada sobre los Andes a 1.100 kilómetros de Buenos Aires, hacia el oeste. “Me hicieron sacar”, dijo en la celda, refiriendo a un hecho puntual como origen del triple asesinato. Luego intentó suicidarse, sin éxito.

A las 8.30, Zalazar llegó a la casa de su expareja, una mujer de 30 años llamada Claudia Lorena Arias. En minutos asesinó a la mujer, a la tía de ésta, Marta Susana Ortiz, de 45 años, y la abuela, Vicenta Díaz, de 90 años. No pudo con los niños: la bebé esta en cuidados intensivos con heridas en la boca y en el cuello. El niño de 11 años recibió cortes en el torax y en la cara. “Están graves, con asistencia respiratoria”, dijo Raúl Rufeli, director del hospital que los atiende. La lesión de la beba “fue intencional, una herida muy certera en el cuello”, explicó.
Cuando la policía llegó a la casa del triple crimen se encontró con el gas abierto y una vela encendida. El asesino ya había huido, pero antes intentó volar la casa. Lo atraparon horas después cuando entró a un hospital para pedir que le curasen una mano herida en un presunto asalto.

Cuando la policía lo increpó negó todo. “No se puede creer esta maldad humana. Es un asesino, un psicópata que no puede alegar ninguna situación violenta. Dejar el gas abierto es de alguien que tiene pleno uso de sus facultades”, dijo el ministro de ministro de Seguridad de Mendoza, Gianni Venier. Zalazar era un hombre tranquilo, respetado por sus alumnos de taekwondo y querido en el barrio. Aunque en la última foto que subió a su cuenta en Instagram dejó un mensaje inquietante. “Que lindo es entrenar con gente con los mismos problemas mentales…#locura”, escribió junto a una foto que lo mostraba con dos amigos.

El triple femicidio cerró una semana marcada en Argentina por las multitudinarias marchas de mujeres que bajo el hashtag #MiércolesNegro y #NiUnaMenos repudiaron en las principales ciudades del país la violencia machista. En Argentina se producen más de 200 femicidios al año.