Estudio Preliminar Acuíferos Pampas y La Yarada


s^t^
CORPORACIÓN  DE  FOMENTO  Y  DESARROLLO  ECONÓMICO
DEL  DEPARTAMENTO  DE  TACNA
REPÚBLICA  DEL  PERU
INVENTARIO DE BIENES CULTURALES
l^l
fiwRK  14621
ESTUDIO  HIDROLÓGICO  PRELIMINAR  DE  LOS
ACUIFEROS  DE  LAS  PAMPAS  DE  HOSPICIO  Y  LA  VARADA
MAYO  DE  1,967
ELECTRIC  POWER  DEVELOPMENT  CO-.LTD.
TOKIO,  JAPÓN
CORPORACIÓN DE FOMENTO Y DESARROLLO ECONÓMICO
DEL DEPARTAMENTO DE TACNA
REPULLICA DEL PERU
ESTUDIO HIDROLÓGICO PRELIMINAR LE LOS
ACUIFEROS DE LAS PAMPAS DE HOSPICIO Y LA YARADA
MAYO DE 1967
Electric Power development Co., LtcL
Tokio, Japdn
C O N T E N I D O
I.-  INTRODUCCIÓN.
IL-  GEWEfíALIDADES.
III.- CONSIDERACIONES HIDROLÓGICAS GENERALES DE LAS
AGUAS SUBTERRÁNEAS.
IV.-  CONSIDERÍiCIOIíES HIDROLÓGICAS ESPECIFICAS DE LOS
ACUIPEROS DE LAS PAIIPAS DE HOSPICIO Y LA YARADA.
V.-  ESTUDIO DEL PROBLEMA DE LA INTRUSIÓN DEL AGUA DEL MAE.
VL-  EXPLOTACIÓN ACTUAL DE LOS ACUIPEROS E INVENTARIO
DE LOS POZOS DE LAS PAMPAS DE HOSPICIO Y LA YARADA.
VII.- PROYECTO DE ELSCTRIPICACION DE LOS EQUIPOS
DE BOI3EO.
VIIL- CONCLUSIONES.
IX.-  RECQEIEJiÍDAC IONES.
I.- INTRODUCCIOK.
En el Contrato Básico suscrito por los gobiernos  del
Pera y Japón en abril de 1962, para la ejecución  del "Plan Tac_
na", se contempla el equipamiento con motores eléctricos de las
instalaciones de bombeo de los posos del distrito de irrigación
de Jíospicio y La Yarada, en reemplaso de los motores diesel  en
uso. Para el efecto, se tendieron las líneas de transmisión  y
de distribución hasta esta sona, con el fin de suministrar  la
corriente eléctrica a cada equipo de bombeo desde las centrales
hidroeléctricas Aricota íí
0
 1 y Aricota N
0
 2, cuya potencia  ins_
talada conjunta es de 35,300 k\V, que se construyeron dentro del
alcance de la Primera Etapa del Plan Tacna.
Habiendo manifestado la mayor parte de  los  propieta
rios de los fundos no estar conformes con el simple cambio  del
motor, sino que desean ampliar la explotación de la napa acuífe^
ra, para lo cual debe excavarse los posos a mayores  profundida
des e instalar equipos más potentes, y, consiguientemente,  au-
mentar las áreas actuales de riego, se hace necesario  realisar
un estudio hidrogeolótjico más completo sobre las  posibilidades
indicadas. El presente informe se ha preparado con la intención
de cubrir parte de esa necesidad, la que corresponde a un estu-
dio preliminar del aspecto hidrológico de los acuíferos  de  la
pampa Hospicio-La Yarada.
Los principales aspectos hidrológicos que  deben  ser
objeto de estudio son: el caudal estimado de recarga, el probl^
ma de la intrusión del agua del mar en los posos y la determina
ción del rendimiento firme, o "rendimiento seguro" (safe yield),
de los acuíferos. El presente estudio tiene sólo el  carácter
de preliminar porque no se han realisado las investigaciones ex
haustivas requeridas, que deben incluir: estudios geológicos,
hidrogeológicos, geofísicos —  por los métodos de  resistividad
eléctrica y sísmica —  y, además, porque todavía no se disponen
de registros de observaciones liidropluviométricas con la  densj^
dad y duración necesarias.
Inicialmente, en 1962, el trabajo se limitó a indicar
los tipos de motores que reemplasarían a los de diesel instala-
dos, en base a un ligero inventario de los posos y algunas prue^
bas de bombeo. Posteriormente se realizaron análisis sobre  las
posibilidades de ampliar la explotación de las aguas subterráneas
de las pampas de Hospicio y La Yarada. Los trabajos  ejecutados
para preparar el presente informe han consistido  esencialmente
en efectuar un inventario completo de los pozos, con mediciones
de los niveles freáticos, y en un estudio sobre el problema  de
la intrusión del agua salada en los acuíferos.
Existen varios informes de estudios sobre los acuífe-
ros de las pampas de Hospicio y La Yarada. Entre ellos,  pueden
mencionarse los de Petersen y Alberca  (1954), Ing. Héctor Mqui
ra (proyecto de grado), IwIPtl y el del grupo francés  dirigido
por el Pfor. J. Tricart. El informe más reciente es el  publica
do por el Ing. Guillermo Peres Verástegui, de la IIÍIFli,  quien
presentó su trabajo "ESTUDIOS IIIDROGEOLOGICOS EK EL VALLE  DE
TACITA Y LAS PAMPAS HOSPICIO-LA YABADA" en diciembre de 1966. Ca
be mencionar que se halla en preparación un informe más  comply
to del grupo francés, en base a los estudios desarrollados  por
el Dr. J.C. Griesbach, quien permaneció  en Tacna por un tiempo
más prolongado para continuar las investigaciones.
- 2 -
II.- GENERALIDADES.
2.1.- Condiciones generales de la región.
Las pampas de Hospicio  y La Yarada, que  se  extien-
den hacia el Suroeste de la ciudad de Tacna, es un depósito alu
vial en forma de abanico formado por el cono de deyección  del
río Caplina y de otras quebradas colindantes. La topografía  de
estas pampas es plana, con escasas ondulaciones, y  tiene  una
pendiente prouedio de r;S aproximadamente hacia la línea litoral.
Asimilando el abanico de deyección a la figura de  un
triángulo, la base mide 40 Kms. y la altura 25 Ens.,  siendo su
área de 500 Km2 (50,000 has.)
Ecolójicamente corresponde a la formación  desierto
subtropical, típica de la región costanera del Perú,  constitu-
yendo una zona casi completamente desdrtica donde  la  precipi-
tación pluvial es prácticamente nula y la escasa  vegetación e-
xistente se encuentra esparcida en los cauces secos de los ríos
y en algunas partes altas de las dunas.
El aspecto general de la sona se halla  interrumpido
por unas 1,000 has. de tierras irrigadas por bombeo  hasta  10
Kms. de la línea costera y en 20 Kms. de longitud  aproximada a
lo largo de la misma y por la Irrigación de Magollo que se halla
ubicada en el vértice del abanico deyectivo.
La habilitación de la tierra al cultivo, con agua del
subsuelo, se inició en el año 1935. Los primeros posos se cons-
truyeron a "tajo abierto" en las cercanías do la costa. Con  el
transcurso del tiempo fueron perforándose más posos con mejores
tóenicas y fueron las compañías Josué Grande e  Irrigadora  del
Sur las que perforaron los posos más profundos, compañías que a
partir del año 1953 han abierto más de 25 pozos en tierras obte
nidas por concesión otorgada por el Estado.
El ni5mero total de pozos perforados es de  71» pero,
algunos no fueron completados y muchos se hallan en desuso.  La
cantidad de pozos que se explotan regularmente es de 38. La ra-
zón principal por la que no se riegan mayores áreas es el  alto
costo del petróleo diesel para hacer funcionar los  motores  de
los equipos de bombeo. Esta situación se ha subsanado  con  la
instalación de las líneas de transmisión y el consiguiente sumi
nistro de energía eléctrica a un costo menor al que se  produce
consumiendo combustible.
2.2.- Trabajos desarrollados.
Los trabajos de campo del presente estudio se desarro
liaron mayormente en los meses de enero y febrero. Las investi-
gaciones ejecutadas son las siguientes:
1°.- nivelación de los pozos referida al nivel medio
del mar.
Después de determinar aproximadamente el nivel  medio
del mar, para cuyo efecto se observaron varios flujos de las ma
reas, se estableció un bench mark básico en un punto cercano al
poso Y-7, desde el cual se partió la nivelación de otros  cinco
bench marks ubicados convenientemente (ver Pl. N
0
 2). En base a
ellos se nivelaron las bocas de todos los pozos.
2°.- IJedición de la profundidad de los pozos y niveles
La nedicidn de la profundidad de los pozos se realizó
en la mayoría de los casos con una plomada y un  cordel  grueso
de nylon que se hacía descender hasta que tocara el  fondo  del
pose  Seguidamente se procedía a medir la longitud  del  cordel
con una wincha. En algunos posos tubulares muy profundos  no se
pudo aplicar este método, hablándose utilizado en estos  casos
los datos consignados por los perfcristas de los pozos.
La nedicidn de la profundidad del nivel estático se £
efectuó utilizando un flotador de madera atado a  un cordel del
gado de nylon que se hacía descender hasta la superficie  de a-
gua cuando la bomba no estaba en funcionamiento.  En los  pozos
en explotación, estas mediciones se realizaron despuás de perma
necer 12 horas en promedio aproximadamente en reposo,  con  el
fin de que el acuifero recupere su nivel estático. Sin embargo,
teniendo en cuenta que la explotación por bombeo se realiza  du
rante más de 10 horas diarias, siempre existe el temor  de  que
el nivel no haya ascendido hasta su altura estática normal.
3°.- I.Tuestreo y análisis de aguas.
Se tomaron muestras de agua de todos  los pozos,  las
cuales se remitieron al Laboratorio de Química de la COFDET pa-
ra su análisis. Las muestras de agua de los posos en explotación
se tomaron directamente del chorro que descarga la tubería.  En
los posos en desuso, las muestras de agua se obtuvieron  con un
instrumento muestreador, procurando extraer el agua de la pro-
fundidad media entre la superficie de agua y el fondo del poso.
- 5 -
III.- CONSIJDERACIOi.'ES HIDHOLOGICAS Güi.ERALES DE LAS
AGUAS SUBTERRÁNEAS.
3.1.- La circulación de las aguas.
En el caso más general, en toda cuenca,  el ciclo del
movimiento de las aguas que se originan por las precipitaciones
y que luego circulan por el suelo y subsuelo, puede expresarse
por la siguiente fórmula:
P  «  Q
s
 + Q
e v
 + Q
c
 + Q
r
  (1)
en la que P es el volumen de las precipitaciones, Q_ es el escu
rrimiento superficial,  Q,
Mr
 es la pérdida total por evapotranspi
ev  —*
ración, Q  es el volumen de agua retenido por el suelo como hu-
medad (retención por capilaridad) y Q  es la  infiltración  pro^
funda que alimenta las capas acuíferas del subsuelo, o sea,  la
recarga de la napa freática. Q  no tiene mucha significación  y
tiende a ser asimilado a la pérdida por evapotranspiración, so-
bretodo en lugares con vegetacióno Analizando un período de lar
ga duración, puede considerarse que Q  es constante,  es decir,
que no aumenta ni disminuye, y, por lo tanto, es posible elimi-
narlo de la expresión (l).
En el estado natural, o sea, antes que empiece el bom
beo, la circulación de las aguas subterráneas se realiza cumplí^
endo la siguiente igualdad:
Q
r
  -  Qd  i  ^n
  ( 2 )
en la que Q  es el caudal de recarga ya mencionado, CL  es  la
descarga que ingresa en el mar y q  es el incremento o decremen
- 6 -
to del volumen de agua almacenado previamente en el subsuelo du
rante muchos años, es decir, cualquier diferencia entre Q
r
 y Q^
es regulado por el reservorio subterráneo.
Cuando empieza la explotación de las aguas subterrá-
neas, el equilibrio hidrogeolágico se expresa por la siguiente
ecuación:
Q
r  "
  Q
d +
Q
e
X
í
4
n  <3>
en la que Q „ es el caudal que se extrae por bombeo.
3.2.- Rendimiento firme (safe yield) de la napa freática„
Analizando la igualdad (2), puede considerarse  que,
en un .período de muy larga duración, q
n
 • 0, debiándose inter-
pretar en este caso que el promedio general de la recarga es i-
gual al promedio general de descarga al mar, o sea:
S
r
  -  S
d
 _  (4)
Al iniciarse la explotación hidráulica del  subsuelo,
se tendrá que ü- es menor de (^  + Q
e x
) . Luego, la circulación
de las aguas debe producirse cumpliendo la siguiente ecuación:
^r  -  Sd+Qex-^n  (5)
En el caso general, aparece q
n
 con signo negativo.  E
lio significa que el nivel de la napa freática desciende inevi-
tablemente durante los primeros años del bombeo, pues el equili
brio hidrológico se logra consumiendo el agua almacenada  en el
subsuelo.
- 7 -
Para mayor claridad, puede despejarse Q_„  en  la ex
presión (5): Q
e x
 " Q
r
 - Q¿ + q.
n
, obteniéndose la ecuación  q.ue
establece que el caudal de bombeo es igual a la recarga  menos
la nasa de agua que se descarga al mar más un caudal que se ex
trae de la reserva del acuífero.
Al producirse el descenso del nivel del acuífero, dis^
minuye la gradiente hidráulica y, consiguientemente,' CL, por la
Ley de Darcy, que establece que la velocidad del agua en un ma-
terial poroso es directamente proporcional a la gradiente.
Para obtener un rendimiento firme de los posos, es ne_
cesario que se produzca la relación:
<3
r
  =  Q
a
  +  Q ^  (6)
en la que Q'  es el rendimiento firme. No existen cálculos teó-
ricos ni mediciones que determinen los valorea de Qo y Q'  de
la igualdad anterior. Ellos deben ser hallados experimentalmen-
te durante un ndmero apreciable de años.
Existen varios métodos experimentales para conocer in
directamente el rendimiento firme de las aguas del subsuelo, en
tre los cuales podemos mencionar los siguientes (ver  "Ground
Water Hydrology" de David II. Todd, págs. 206 al 214); 1°.-  El
método Hill, que consiste en representar gráficamente  los cam-
bios de elevación del nivel pieaométrico y los volilmenes  anua-
les bombeados de agua. Si la recarga fuera sensiblemente cons-
tante (condición importante de este método), los puntos de  los
pares de valores indicados caen aproximadamente en una línea rec
ta. El volumen de oombeo que no produzca un cambio  en el nivel
de la napa freática es el rendimiento firme. 2°.- El método Har
ding, que se diferencia del anterior en que en vez de medir  la
- 8 -
masa bombeada, ce mide el volumen retenido en el subsuelo y se
mantiene constante el volumen de bombeo. Se aplica en lugares
en donde el bombeo es la principal fuente de suministro de agua
y las necesidades de agua no varían año tras año. 3°.- El méto-
do Simpson, que se aplica especialmente en casos de acuíferos
confinados que desembocan en el mar.
- 9 -
IV.- CONSIDERACIONES HIDROLÓGICAS ESPECIFICAS DE LOS
ACUIFEROS DE LAS PAMPAS DE HOSPICIO Y LA YARADA.
4.1.- Precipitaciones.
En "base a los registros de observaciones pluviométri
cas de las estaciones meteorológicas de Granja Salcedo (Puno),
Imata (Arequipa), Pasto Grande (cuenca del río Vizcachas, aflu
ente del Tambo, Puno), Paucarani (cuenca del río Uchusuma, Ta£
na), Vítor (Arequipa), ciudad de Arequipa, Tacalaya (S.F.C.Co),
Suche (G.r.C.C.) y ciudad de Tacna (CORPAC), todas las  cuales
poseen datos con más de 10 años de duracidn, complementados con
las observaciones de corto período —  menos de dos años —  en
las estaciones de Vilacota, Chichillapi, Challapalca y Chuapal
ca, se ha confeccionado el plano de isohietas (PI. N
0
 4 ) .
Las estaciones mencionadas cubren un área muy extensa,
por lo cual la densidad es muy baja y no es posible determinar
los trazos exactos de las isohietas. Las curvas que se presen-
tan sirven solamente para conocer la tendencia general  de  la
distribucidn de las precipitaciones, permitiendo realizar esti
maciones de primera aproximación de los voltímenes de agua de es^
ta procedencia.
Se han tomado como base de comparacidn las  precipita
ciones de la estación Granja Salcedo de Puno, por ser las mayo-
res, a las cuales se ha aplicado el índice de 100^. La altura
promedio anual de lluvias en esta estación —  promedio de 32 a-
ños de observaciones, de 1932 a 1963 —  es ¿e 620 milímetros.
Las cuencas colectoras que drenan hacia las pampas Hos
picio y La Yarada, cuya descripción se presenta en el acápite si
- 10 -
guiente, se hallan atravesadas por las curvas de  isohietas  de
10$ y  A-Ofof  con claro predominio de la curva de 30$, la cual pu^
de considerarse como promedio. En consecuencia, la altura prome
dio anual de precipitación pluvial en la cuenca considerada  es
del orden de:
0.3 x 620 mm.  «  180 mm.
4.2.- Cuencas colectoras.
Se han considerado como cuencas colectoras a las áreas
que se encuentran por encima de la curva de nivel de 3»000 m.s.
n.m., zonas en las cuales se producen precipitaciones con algu-
na significación. El área total de la cuenca de captación es de
1,125 Km2 distribuida en la siguiente forma (ver Pl
0
 N
0
 5) :
Cuenca:  Area:
1.- Río Caplina:  381o2 Km2
2.- Quebrada Palca:  83.4  "
3.- Quebs. Yungane hasta
Cobani, incluyendo
el de tiillune:  248 o 4  "
4.- Quebs. Villane hasta
Del Olivar (lado de la
frontera con Chile):  412.0  "
Total:  1,125.0 Km2
De las cuencas anteriores, la línica que descarga regu
larmente agua superficial es el río Caplina. En la queb.  Palca
existen pequeños afloramientos con los cuales se riega una ínfi^
- 11 -
LIMITE  INTERNACIONAL.
DIVISORIA  CONTINENTAL
DE  AGUAS
LIMITES  DE CUENCAS.
y  i
J DE  AÍm^_f'  ^
vvt
)
)   L
2 7 6 , < Ma
CURVA DE LOS 3.000m  S.N.M.  >
•^  _. .  ^  xv.^  _. „. -
  CANAL
I ANTIGUO
CUENCA  DEL  RIO
CARLINA  38I.2KM
2
" ^
HJSCHLIC-Q'
PACHIA/o
CALAÑA/o
VARADA
\  \  \  "íNEVADO  \  ^ y r
  +  +
ICHUPIQUIÑA )
*&&£?  í  ,
V  . l ^ M  JTACORAS  UCHUSUMA
z'
CUENCA  DE LA  QUEBRADA
PALCA  83 4 KM-
CUENCAS DE  L A^ QU  BRAPUS
+4 MILLUNE  YUNGANF  -'CORANI
248.4  KfT.-
(SOLO  COB AN I • SU  ' t-ni
1
)
r^
'TACNA
/(VERTIENTE  COMPRENDIDA
ENTRE  LAS QUEBRADAS
VILLANE  Y DEL  OLIVAR
IS'-OO'
^i^'
CURVA  DE  LOS  3.000m.  S.NM,
. ir  -í- +- +-  +- -f-  +
+  + + 4-V
W.  >V
0
  5
^ > ^ ^
CUENCAS  QUE DRENAN
HACIA  LA VARADA
(UBICADAS  A MAS DE 3.000mSNM.)
ma extensidn de tierra. Por la queb. Killune desciende el  a^ua
derivada del río Uchusuma. En las quebs. del lado de la  fronte^
ra con Chile no existe nin^xín escurrimiento visible de agua.
4.3.- Descargas superficiales  y su aprovechamiento.
En los cuadros Nos. 1, 2 y 3 se presentan los  cauda-
les promedios anuales del río Caplina y de la derivación  del
río Uchusuma.
Tanto las aguas del río Caplina como las derivadas
del río Uchusuma se aprovechan para el consumo humano ypararie
go. El consumo de agua potable es pequeño y no sobrepasa de 100
Its/seg. en promedio. Con el caudal del río Caplina se  atiende
el riego del valle de  Tacna desde unos 6 Ems. aguas arriba  de
la bocatoma de Calientes hasta la ciudad de Tacnao El caudal de^
rivado del río Uchusuma se aprovecha en la Irrigación  Uchusuma
Antiguo, ubicada en la parte SO de la ciudad, y en la Irrigación
de Magollo o
4.4.- Cálculo de la recarga (Q
r
).
4.4.1.- Rendimiento de la cuenca colectora.
Si no existieran pérdidas, la altura de lluvia de 180
mm. adoptada (ver Subcapítulo 4.1) debería producir una escorren
tía unitaria, en la cuenca en estudio, de:
0.18 m. x 10  m2Am2
q  m
31.5 x 10
6
 seg.
q  ar  0. 0057  m3/seg/Km2  (  •  5. 7  l t s / s eg/ Km2)
-  12  -
Cuadro  N
0
 1
Descargas  del  río  Caplina
(Aforadas en la estación de Calientes)
A
~^  Promedios anuales
Ano:
en ii3/Q9¿;» :
1958  0.772
1959  0.751
1960  0.767
1961  0.838
1962  0.675
1963  0.353
1964  0.704
1965  0.660
1966  0.565
Promedio:  0.732
(Datos proporcionados por la Oficina de Admi-
nistracidn Técnica de Aguas de Regadío de Tacna)
- 13 -
Cuadro  N
0
 2
Caudales captados del río üchusuna
(Aforados en la bocatoma de derivación,
área de la cuenca: 263 Iüa2)
Promedios anuales  Rendimientos unitarios :
en m3/se£. :  En m3/Kiii2/año:  En lts/seg/km2:
1954
1955
1956
1957
1953
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
Promedios:
0.51
O
0
83
Oo66
0.61
0.59
0.60
0.67
0.77
0.77
o.;J8
0.72
0.63
0.54
0.67
61,110
99,225
78,750
73,080
70,560
71,505
80,010
88,200
92,295
105,210
86,200
75,300
64,700
80,000
1.94
3ol5
2.50
2.32
2.24
2.27
2.54
2.80
2.93
3.34
2
0
72
2.39
2.05
2.54
(A partir del año 1962 los caudales han sido
medidos por EPDC y COFDET. Los caudales de
los años anteriores se han calculado corri-
giendo los registros de la Of. de Adm. de
Aguas de Regadío de Tacna).
- 14 -
Cuadro  I!
0
 3
Descargas aforadas en el canal de recaptacián
de las aguas derivadas del r.fo Uchusujna.
(Estación de Piedras Blancas)
*~ .  Promedios anuales
en m3/se¿,-. :
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
Promedio:
0.356
0.679
0.507
0.462
0.444
0.452
0.522
0.594
0.(519
0,730
0.596
0.583
Oo432
0.536
(Datos proporcionados por la Of. de Adm.
Tdcnica de Aguas de -Regadío de Tacna).
- 15 -
La descarga de toda la cuenca deUeria ser:
Q  =• 0.0057 m3/seg/toi2 x 1,125 Km2
Q  ••  6.4 m3/seg.
4.4.2.- Recarga por las precipitaciones.
El fenómeno real del ciclo hidrológico se halla expre^
sado por la igualdad (1), o sea:
P  =  Q J . Q  4 Q 4 Q
s
 T
  ev
 T
  c
 T
  r
En este caso, Q  • 0.536 m3/seg., caudal promedio del
río Caplina, que es el único escurrimiento superficial constan-
te. Esta descarga representa sdlo el 3.5^ del volumen  de  las
precipitaciones en la cuenca total. Considerando  solamente  su
propia cuenca, la masa de agua proveniente de las  precipitado^
nes es de: 0.0057 x 381.2 • 2.17 m3/seg. en promedio de descar-
ga, siendo el caudal superficial registrado el 30?2 de ella. Las
descargas superficiales en las demás áreas de la cuenca son prác^
ticamente nulas. Referente a los términos restantes  de  la  ex
presión  (1), no se han realizado mediciones para conocer sus va
lores, por lo que sólo cabe realizar análisis hipotóticos.  Por
lo general, Q  es grande y Q_ es pequeño. Q_ depende principal
mente de las condiciones hidrogeológicas de cada lugar. Como pri
mera aproximación, asumiremos que Q  es el 20$ del caudal teóri
co total:
Q
r
  •  0.2 x 6.4 m3/seg.
Q
r
  • -l
e
28 m3/seg. ,
- 16 -
4.4o3.- Recarga por filtración del caiidal derivado
del río Uchusuma.
El agua captada del río Uchusuma es conducida por un
canal de unos 50 lüns. de longitud hasta el Paso Huaylillas, en
donde, mediante -un túnel, se descarga el agua en la quebrada Mi^
llune, por cuyo cauce natural desciende en una longitud  de  30
Kins, aproximadamente. En la salida de esta quebrada, en Chuschu
co, el caudal derivado es recaptado y conducido por un canal has
ta las irrigaciones de Uchusuma Antiguo y Magollo.
Desde hace más de tres años, se está realizando  una
secuencia de aforos del caudal del Uchusuma  en  los siguientes
puntos: bocatoma, entrada del túnel Huaylillas, Irane (parte ba
ja de la queb. ICillune), Chuschuco y Piedras Blancas (canal).La
conclusidn obtenida por estas mediciones es que la filtracidn es
poca e igual a 0.150 m3/seg. en promedio.
4.4.4.- Hecarga por filtracidn en las áreas de cultivo.
El caudal aplicado para riego es el total de las des-
cargas del río Caplina y las derivadas del río íichusuma menos el
que se conaume para el abastecimiento de agua potable de la ciu
dad de Tacna, o sea:
Q  =  0.536 -f 0.732 - 0.100
Q  a  1.168 m3/seg.
Asumiendo, grosso modo, que la infiltracidn  profunda
del caudal aplicado para el riego sea del orden de 30^, la re^
carga de los acuíferos del subsuelo por este concepto es de:
1.168 x 0.3  •  0.350 m3/se£. aprox.
- 17 -
4.4.5.- Recarga total.
La recarga total se obtiene sumando todas  las  recar
gas parciales halladas anteriormente:
Q
r
  B  1.28 + 0.15 + 0.35
Q
r
  =  1.78 m3/seg.
Este valor obtenido para la recarga es sdlo de prime-
ra aproximación, pues se ha determinado asumiendo muchas condi-
ciones hipotéticas. Para hallar un valor más aproximado, se re-
quiere contar con datos de observaciones hidropluviométricas de
una mayor densidad en la cuenca colectora y por un  período  de
mucho mayor duración, debiendo ser como mínimo dies años, y, a-
demás, se requiere ejecutar investigaciones hidrogeolágicas de-
talladas en todas las áreas de la cuenca en que se produzcan pre
cipitaciones significativas para la recarga.
Los factores más importantes que influyen en el caudal
de la recarga son:
a.- La intensidad y frecuencia de las precipitaciones,
b.- La geología de la cuenca colectora,
c -  La cobertura vegetal en la cuenca,
d.- La topografía de la cuenca.
Los dos primeros factores son muy complejos de estu-
diar y hacen prácticamente imposible determinar con exactitud
el caudal de la recarga.
- 17 A -
4.4.6.- Velocidad de flujo de las aguas subterráneas.
Un dato que siempre es conveniente conocer es la velo
cidad con que avanza la masa de agua subterráneao Conocido este
factor, es posible calcular el tiempo que se demora en desplazar
se la masa de agua desde el punto de recarga hasta el lugar  de
aprovechami ent o.
Por la Ley de Darcy, se sabe que la velocidad del agua
en un material poroso es directamente proporcional a la gradien
te hidráulica y al coeficiente de permeabilidad:
v  « i.K
El Ing. Pérez Verástegui distingue tres tramos geomor
foldgicos en el río Caplina. Siguiendo la descripcidn  del Ing.
Pérez, efectuaremos el cálculo de la velocidad y del tiempo que
demora en recorrer el agua cada tramo.
Primer tramo.- Comprende desde las nacientes del río hasta
Challatita (1,500 m.s.n.m.). Como no se co-
noce la gradiente hidráulica, se aplicará en la fdrmulade Darcy
la pendiente topográfica promedio, que es de 9/'.  Asumiremos pa
ra el coeficiente de permeabilidad el valor de 5 x 10  . La Ion
gitud de este primer tramo es de 43 Kms.
Cálculo de la velocidad:
v
a
  =  0.09 x 5 x lO""
4
"  m/seg.
v
a
  =
  ^5 x 10*"  m/seg.
v
0
  =  1.4 Km/año
- 18 -
Cálculo del tiempo aparente de desplazamiento:
t
a
  =  43/1»4
  =
  30 años aprox.
Los valores hallados de la velocidad y del tiempo son
los aparentes o tedricos. Para hallar el tiempo real, es necesa
rio multiplicar este tiempo aparente por un coeficiente  reduc-
tor (specific yield). Asumiendo que el valor del coeficiente sea
de 0.2, el tiempo real es de:
t
r
  =  0.2 x 30  =  6 años
Segundo tramo»- Se halla comprendido entre Challatita y el
final de la Irrigación de líagollo. La pen-
diente promedio es de 3.3^. Asumiremos para el coeficiente  de
permeabilidad el mismo valor al del primer tramo. La longitud
es de 39 Kms.
Cálculo de la velocidad:
v
a
  =  0.033 x 5 x lO"
4
" m/seg.
v_  =  165 x 10"' m/seg.
v
Q
  =  0.52 Em/afio
Tiempo aparente de desplazamiento:
t
a
  =  39/0.52  =  75 años
Cálculo del tiempo real:
t
r
  =  0.2 x 75  =  15 años
- 19 -
Tercer tramo.- Comprende desde el final de  la  Irrigacián
de Magollo hasta el mar»  En  esta  sección
se ha podido obtener valores directos de la  gradiente  hidráu-
lica, siendo  0.267o el promedio general. Para el coeficiente  de
permeabilidad seguiremos asumiendo el valor de 5 x 10  . La Ion
gitud es de 2? Kms.
Cálculo de la velocidad;
v
a
  •  0.0026 x 5 x 10~
4
 m/sego
v
a
  =  13 x 10""' m/seg.
v
a
  =  0.041 Km/año (41 m/año)
Tiempo aparente de desplazamiento:
te,  =  27,000/41  =  660 años
Tiempo real:
t  =  0.2 x 660  •  132 años
Tiempo total.- Sumando los tres tiempos parciales hallados
en los cálculos anteriores se obtiene  el
tiempo total que demora una masa de agua para desplazarse desde
la cuenca de recolección hasta la pampa Hospicio-La Yarada:
T  =  6 + 1 5 + 1 3 2
T  =  153 años aprox.
- 20 -
Este tiempo de desplazamiento calculado tiene todavía
un valor muy dudoso porque se ha obtenido a base de condiciones
asumidas. Sin embargo, aunque la variación fuera de 100,.', o más
si se quiere, se aprecia que la velocidad del flujo de las aguas
subterráneas es sumaxiente lenta y que el tiempo necesario  para
recorrer la distancia considerada es enorme.
En 1962 EPDC estimd que el coeficiente de permeabili-
dad es menor de 3 x 10  . El Ing. G. Pérez ha calculado que  la
permeabilidad promedio es de 6,4 x 10  , En este informe  se ha
asumido un valor general de 5 x lO^^para toda la cuenca del Ca-
plina.
El cálculo con un coeficiente de permeabilidad prome-
dio presenta el inconveniente de que supone que la  composicidn
del subsuelo es homogénea, cuando, en realidad, este caso  se
presenta rara vez. En La Yarada, en que se conoce que la gradien
te hidráulica es muy suave  (2.6/1,000), el valor de la permeabi^
lidad es decisiva para determinar la velocidad con  que  se des^
plaza el agua en el subsuelo.
Es interesante anotar que la Ley de Darcy ( v = ioK )
es análoga a la Ley de Ohm ( I = V/R ). En efecto, si la primera
lo expresamos de la siguiente manera: Q = v.A «= i.K.A, el gasto
es comparable con la intensidad de la corriente,  la  gradiente
hidráulica con la tensién y el producto K.A con la inversa  de
la resistencia  (1/R), o sea, la conductividad eléctrica, Estab3B
cida la similitud, puede comprenderse fácilmente que el  flujo
del agua subterránea se produce en todo lo posible por el estra
to de mayor coeficiente de permeabilidad, o sea, por el que  o-
frece la mayor facilidad al paso del agua.
Si suponemos que en el área en estudio existe  un  es_
trato acuífero cuya pemeabilidad sea del orden de los milésimos
(10~^), en vez de la asumida —  que es del orden de los diez nd
- 21 -
lésimos (10~
4
) — , por allí deberá fluir el agua  preferencial-
mente y a una velocidad diez veces mayor a la determinada  por
nuestro cálculo, siendo, en consecuencia, el tiempo de desplaza
miento diez- veces menor con respecto a lo calculado.
Sea cual fuera la condición real,debe tenerse siempre
presente que el tiempo requerido para recorrer la distancia que
media entre la cuenca colectora y la zona de aprovechamiento es
bastante largo y que para conocer detalladamente el comportami-
ento hidrológico de los acuíferos del subsuelo es necesario rea
lizar observaciones continuas por un período mínimo de 15  a 20
años de las fluctuaciones del nivel freático, las precipitacio-
nes pluviales, masas bombeadas de agua, etc.
4.4.7.- Capacidad aprovechable del reservorio subterráneoo
Asimilando la forma de la pampa Hospicio-La Tarada  a
la figura de un triángulo, cuya base es la línea costera (longi^
tud: 40 Kms.) y el vértice opuesto a ella es el final de la  I-
rrigación de Magollo (altura del triángulo: 25 Kms.),  su. exten
sidn es de 500 Km2 aproximadamente,,
Asumiendo que la potencia promedio aprovechable de la
napa acuífera sea de 10 metros,  el volumen total encerrado por
el cuerpo así delimitado es de:
V  =  (500 x 10
6
) m2 x 10 mo
V  •  5 x 10
9
  m3
Considerando que las pampas que estudiamos se  hallan
confonaados por materiales aluviales de excelente penmeabilidad,
asumiremos que su rendimiento específico es de 10$.  Este valor
- 22-
corresponde a un acuífero de alto rendimiento; lo aplicamos  a-
quí porque estos cálculos son todavía de primera aproximación:
V  =  0.1 x 15 x 10^ m3
aprov.
  J  J
V
aprov.  "  500*000,000  m3
4.4.8.- Rendimiento firme de los acuíferos de las pampas
de Hospicio y La Yarada.
El rendimiento firme se halla expresado por la  ecua-
cidn (6) establecida anteriormente:
^r  •  «a + «¿
x
En esta igualdad, puede calcularse estimativamente (J ,
el cual lo hemos determinado en 1.78 m3/sQg. En la costa de  la
pampa Hospicio-La Yarada no se observan descargas de manantiales
de caudal apreciable. Por lo tanto, la descarga al mar, Q,,  se
realiza casi íntegramente por debajo del nivel del mar, no exis^
tiendo hasta ahora ningrín método para efectuar su medici<5n
0
 Por
este motivo, Q'  debe calcularse indirectamente por mátodos ex-
perimentales, todos los cuales demandan muchos años de observa-
ciones de la explotación de los acuífero.s.
- 23 -
V.- ESTUDIO DEL PROBLEtíA DE LA. HíTRUSIOIT DEL AGUA DEL MAR.
Uno de los problemas más graves que se presenta en to^
da explotación de acuíferos ubicados cerca del mar es el de  la
intrusión de agua salada. En el caso de las pampas de  Hospicio
y La Yarada, existen indicios alarmantes sobre  este  aspecto y
EPDC advirtió desde el primer momento el peligro que  se  halla
latente. Tambidn en el informe de los estudios  efectuados  por
el grupo francés que actuó bajo la dirección  del  Profesor Tri^
cart se recomienda que "la explotación de las aguas subterráneas
de La Yarada debe realizarse con precaución, ya  que  existe el
peligro, en caso de un bombeo excesivo, que rompióndose el equi
librio con la presión lateral de las aguas del mar, éstas se in
filtren mezclándose con las aguas de la napa y tomándolas salo^
bres".
En el presente Capítulo se indican los resultados  de
los trabajos realizados sobre este aspecto, con explicación del
método aplicado. En el Pl. K
0
 1 ce presentan las curvas de sali
nidad resultantes.
5.1.- Método aplicado.
El método aplicado es el de HERZBERG, mediante el cual
se determina la profundidad del agua dulce debajo del nivel del
mar, señalando la zona de difusión del agua dulce y el agua sa-
lada, con la fórmula siguiente:
d
f
^
  =
  d  - d
f
  "i
s  f
- 24 -
a.- Equilibrio estático.
Superficie del terreno
Llesa de agua.
Nivel del
mar.
Agua
subterránea
salada
(Densidad: d„)
v
  3
Zona de difusión.
b.- Equilibrio dinámico.
.IPozo en bombeo.
Cono de depresión,
Agua
subterránea
salada
Pig. W
0
 1.- Representación gráfica de la fórmula
de Herzberg»
en donde:  h
s
, profundidad del agua dulce debajo del
nivel del mar,
d^, densidad del agua del pozo.
d  f densidad del agua del mar.
hf,  altura sobre el nivel del mar de la
napa freática.
En la figura lí
0
 1 se presentan gráficamente los signi^
ficados de los términos anteriores. Para poder aplicar la f<5rmu
la de Herzberg se deben cumplir las siguientes condiciones:
1° .- El nivel de la napa freática debe ser mayor
al nivel del mar.
2°,- El agua subterránea debe desplazarse con
dirección al mar.
3°.- lias fluctuaciones del nivel del mar a causa
de las mareas no deben influir en el nivel
de la napa freática.
4°.- Los materiales de los acuíferos deben ser
homogéneos.
Aunque no estrictamente, las pampas en estudio satisfa
cen las condiciones señaladas.  Hi efecto, con respecto a la pri^
mera condicidn, se ha comprobado por mediciones en los pozos que
el nivel estático de la napa acuífera se halla encima del nivel
del mar. En el PI, N
0
 2 se presentan las curvas isopieaometricas
confeccionadas con los datos obtenidos. El cumplimiento  de  la
segunda condición se demuestra también por el atento  análisis
de las curvas isopieaometricas. En el Pl. W
0
 3 se presentan cua
tro perfiles típicos perpendiculares a la línea costera, en los
cuales puede apreciarse que la gradiente hidráulica promedio es
de 0.26'^ y que el sentido del desplazamiento es hacia el mar.
- 25 -
Con el objeto de averiguar si se cumple la tercera con
dicidn, se escogieron los posos y-3 y E-1 para  las  observacio
nes. El poso Y-3 es un poso abandonado quo se encuentra  a  750
metros de la línea litoral y el pozo E-1 es una pequeña  excava
cidn a tajo abierto de 1.50 m. de proíimdidad, ubicado  a  unos
500 m. del litoral, poso que ocasionalmente se aprovecha  para
el riego de sementeras extrayendo el agua sólo con baldes.  Las
observaciones se hicieron empezando antes de que se  produzca u
na marea alta y continuaron hasta después de la marea baja  si-
guiente. Las mediciones se realizaron en una regla graduada fi-
ja. En ambos casos se registraron un aumento de 3 mm. en el ni-
vel estático, lo cual no puede atribuirse a la marea. En conse-
cuencia, puede afirmarse con toda certeza que las fluctuaciones
del nivel debido a las mareas no influyen en el nivel de la na-
pa acuífera.
Con relacidn a la cuarta condicidn, no puede estable-
cerse fehacientemente que se cumple, pues por falta de estudios
geofísicos no se conoce exactamente la conformacidn  del subsu^
lo de estas pampas. Es muy posible que su composicidn geoldgica
no sea homogénea. Solamente despuds de ejecutar investigaciones
de prospeccidn geofísica, incluyendo sondajes eldctricos, se p^
drá establecer exactamente la condicidn real del subsuelo. Como
primera aproximacidn, asumiremos que la composicidn del  subsue^
lo es homogénea. En consecuencia, los resultados que se obten-
gan con la fórmula de Herzberg en estos cálculos deben ser debj^
damente comprobados o corregidos mediante estudios geofísicos.

Si en la fdrmula de Herzberg reemplazamos los siguien
tes valores numéricos: d^ - 1.000 (densidad del agua  dulce  y
d  = 1.025  (densidad del agua del mar), se obtiene la expresidn:
- 26 -
.  1,000
s
  1.025 - 1.000  *
h
s
  «  40  h
f
la cual indica que la profundidad máxima de la napa acuífera,
medida desde el nivel del mar, es aproximadamente 40  veces la
altura de sobre-elevacidn de la napa freática con respecto tam
bien al nivel del mar (ver fi¿j« N
0
 1) . Esta relación permite es^
tablecer, para una primera estimación, la siguiente regla prác^
tica; por seguridad, es recomendable que la perforación  de un
poso en aonas costeras próximas al mar se realice hasta una pro_
fundidad máxima de unas 20 veces la altura de la mesa de agua
con respecto al nivel medio del mar:
h„  menor de  20 h^
donde h  es la profundidad del pozo medida desde el nivel  del
mar. Con este criterio, la profundidad del pozo llegará  hasta
la parte media de la potencia del acuífero (ver fig. N
0
 2) . E£
ta es una regla general que debe aplicarse cuando se tenga que
perforar un pozo nuevo, pero, debe modificarse segxín los casos,
analizando cuidadosamente los resultados que se obtengan duran
te la perforación del pozo.
Referente a posos en explotación, la regla que se de-
be aplicar es:
li
ex
  mayor de  1/40 h  .
donde h_„ es la altura del nivel dinámico de la napa acuífera
medida desde el nivel medio del mar (ver fig. N
0
 2 ) .
- 27 -
Pig. N
0
 2.- Ilustración de las reglas prácticas
para perforar un nuevo pozo y para bombear
acuíferos próximos al raar.
Debe cumplirse siempre que h < h¿ (o también: li
ex
> 1/40 h^)
para evitar la intrusión del agua del mar.
La discusión anterior es para casos generales y cuan-
do se cumplen las condiciones exigidas para poder aplicar la fdr
muía de Herzberg. En la práctica se presentan muchos casos  que
no cumplen las reglas enunciadas y sin embargo no se producen in
trusión del agua del mar, constituyendo casos excepcionales por
su particular conformación geológica. Como ejemplo típico de un
caso especial, puede mencionarse el poso Y-l de la Yarada,  en
donde, no obstante que el nivel dinámico de la napa desciende
hasta por debajo del nivel del mar, no se produce intrusión del
agua del mar. Este hecho puede explicarse por la probable exis-
tencia de un estrato impermeable debajo del fondo del pozo  que
impide ol ingreso del agua salada. Sin embargo, es mejor consi-
derar este caso como un fenómeno aislado y no debe generalizar-
se a toda la pampa
0
Como medida práctica para obtener que la depresión de
la napa sea mínima, debe procurarse que el área del agua alum-
brada sea la mayor posible, lo cual se consigue mediante excava
ciones a tajo abierto o por construcción de galerías filtrantes.
5.3-- Análisis del contenido salino.
Con el fin de verificar los resultados obtenidos  con
la aplicación de la fórmula de Herzberg, se realizaron en el la
boratorio los análisis de concentración total de sales solubles
de todas las muestras de agua obtenidas de los pozos.
La depresión piezométrica producida por la acción del
bombeo puede influir en el estado de equilibrio de la  zona  de
difusión de las aguas dulce y salada, hasta el punto de  causar
que las aguas saladas asciendan e ingresen en los posos.  En ca
so que existieran indicios de que está ocurriendo este fenómeno,
es posible detectar por análisis químicos durante varios años
la tendencia del aumento del porcentaje de salinidad, aunque no
en forma muy deten,.inante.
- 28 -
En 1962 KPDC efectuó una evaluación prelininar del con
tonido de sales de muestras de agua de algunos pozos. Las medi-
ciones se hicieron empleando un conductómetro tipo CM-3E1  marca
TDA DENPA EÜGYÜ y sus resultados se presentan en el Cuadro N
0
 4,
Los datos obtenidos por este procedimiemto no tienen valor para
efectuar comparaciones con los resultados de las investigaciones
recientes porque han sido obtenidos por métodos distintos y puo^
den conducir a conclusiones erradas<>
El contenido salino de las aguas se analiad en el La-
boratorio de Química de la COFDET que se halla a cargo del Ing.
Julio Valdez. El método empleado es el siguiente: se hace evapc^
rar un litro de agua previamente filtrada y luego se pesa el re^
siduo, o sea, la cantidad de sólidos disueltos. Los resultados
obtenidos se presentan también en el Cuadro N
0
 4.
5.4.- Análisis de los resultados del estudio„
Los resultados de los cálculos realizados con la fórmu
la de Herzberg, que señalan las profundidades teóricas  de  las
líneas de difusión del agua dulce con el agua salada, se hallan
representados  (líneas punteadas) en los perfiles de  los cortes
perpendiculares a la línea litoral AA', BB», CC' y DD"  del Pío
n
0
 3.
Los resultados hallados son sólo teóricos y deben ser
comprobados mediante prospecciones geofísica-s por el método  de
resistividad eléctrica. Como se comprenderá,  la condición real
depende de una serie de factores propios del subsuelo, que toda
vía no están completamente establecidos, habiéndose asumido las
condiciones más probables en algunos casos. Por lo tanto, la a-
plicación práctica de los resultados obtenidos debe hacerse  a-
doptando cierto margen de seguridad.
- 29 -
Cuadro  N
0
 4
ITiímero
del pozo
Concentración total de
sales solubles 0'):  Diferencia:
1962:  1967:
Y - 1
Y - 2
Y - 3
Y - 4
Y - 5
Y - 6
Y - 7
Y - 8
Y - 9
Y - 10
Y - 11
Y - 12
Y - 13
Y - 14
Y - 15
Y - 16
Y - 18
Y - 19
Y - 20
Y - 21
Y - 22
Y - 23
Y - 24
Y - 27
Y - 31
Y - 32
Y - 33
0.065
0.065
0.075
0
t
070
0.076
0.085
0.075
0.044
0.075
0.075
0.078
0.068
0.070
0.167
0. 091
0.096
0.093
0.134
0.118
0ol41
0.129
0.142
0.113
0.122
0.102
0.140
0.104
0.103
0.134
0.105
0.104
0.113
0.088
0.105
0.132
0.117
0. 111
+
+
4
+
+
+
+
+
+
+
+
4
0.005
0.026
0.018
0o064
0.042
0.044
0.026
0.059
0.059
0.030
0.026
0.020
Niímero
de l  poz o:
Y  -
Y  -
Y  -
Y  -
Y  -
Y  -
Y  -
Y  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
P  -
34
35
36
37
38
39
40
41
l p
2p
3P
4p
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
Gone en t r a c i <5n  t o t a l  de
s a l e s  s ol ubl e s  ( ^ ) :
1962:  1967:
0. 080
0. 070
0. 115
0. 095
0. 250
0. 125
0. 072
0. 065
0. 065
0. 126
0. 133
0. 186
0. 105
0. 393
0. 141
0. 116
0. 348
0. 488
0. 132
Oo095
0. 144
0. 083
0. 097
0. 088
0. 105
Di f e r e n c i a :
-f  0. 056
+  0. 071
•f  0. 046
•f  0. 238
+  0. 023
+  0. 079
4  0. 018
í.úner o
del poco:
Concentración total de
sales solubles (;'•) :
1962:  1967 :
Diferencia
P
P
P
P
P
P
N
H  -
N  -
n   -
w   -
IT  -
N  -
N  -
H  -
l í  -
N  -
-  16
-  17
-  18
-  19
-  20
-  21
-  1
2
3
4
5
6
7
3
9
10
11
0.084
0.092
0.090
0.123
0.102
0.160
0.117
Ilota.- La comparación que se presenta en este cuadro tiene un
valor muy relativo y sólo se incluye como referencia.
Como ya se lia indicado, los métodos empleados en  las
dos mediciones son diferentes. Segtín los resultados de
la comparacidn anterior, las concentraciones de sal ha
liadas en 1967 son mayores con respecto a las determina
das en 1962. Sin embargo, por el motivo señalado, aún
no puede establecerse concluyentemente que la salinidad
de las a¡!juas ha aumentado.
Cuadro  II
o
 4 A
RESULTADOS DE LOS MALISIS DE LAS MUESTRAS DE AGUA EFECTUADAS
EN EL LABORATORIO DE QUÍMICA DE LA COFDET
Niímero
del poso:
Y - 1
Y - 2
Y - 3
Y - 4
Y - 5
Y - 6
Y - 7
Y - 8
Y - 9
Y - 10
Y - 11
Y - 12
Y - 13
Y - 14
Y - 15
Y - 16
Y - 18
Y - 19
Y - 20
Y - 21
Y - 22
Y - 27
Y - 31
Concentración total
de sales solubles:
(mgr/lt)
698.400
1,669o200
910.000
958.300
934.800
1,340.800
1,181.600
1,414.000
1,292,000
1,420.000
1,134.800
1,218o 400
l,022
o
000
1,396.800
1,040.800
1,032.400
1,344.000
1,046.400
1,036.000
1,126.000
876.400
1,050.000
1,316.000
Cloruro de
sodio:
(mgrAt)
151.892
360.170
162.657
185.894
174.276
232.368
257*048
313.696
302.078
627.393
302.078
395.025
210o312
418.262
209.131
2P1.996
395.025
221.996
232.368
267.223
255.604
336.933
348.552
Densidad:
1.00120
1.00190
1.00128
1.00062
1.00071
lo 00160
1.00151
1.00136
1.00111
1.00169
lo00092
1.00105
lo 00146
1.00144
lo00142
lo00145
lo 00134
1.00144
1.00136
1.00085
1.00056
1.00113
1.00120
humero
del pozo;
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
P -
N -
N -
N -
N -
32
33
35
36
37
39
40
lp
2p
3P
4p
1
3
4
5
8
9
10
17
18
19
1
2
4
7
Concentracidn total
de sales solubles:
(mgr/lt)
1,166.000
1,110.000
1,262.400
1,326.000
1,863.200
1,050.000
3,926.000
1,410.000
1,164.400
3,483.200
4,880.000
1,316.000
946,000
1,444.400
830.000
965.600
875.600
1,046.800
836.800
922.800
901.200
1,230.000
1,022.000
1,601.600
1,172.000
Cloruro de
sodio:
(mgr/lt)
278.841
243.986
325.315
697.104
560.832
232.368
2,091.312
557.683
464.736
2,091.312
3,299.625
441.499
174.427
209.131
232.368
185.894
197.512
209o131
174.276
209o131
187.736
278.841
232.368
453.117
290.460
Densidad:
1.00146
1.00140
1.00120
1.00140
1.00250
la00102
lo00314
lo00134
1.00128
1.00240
1.00428
1.00074
1.00101
1»00126
1.00097
1.00109
1.00040
1
0
00125
1.00088
1»00093
1.00090
1.00111
1.00131
1.00174
lo 00140
El perfil C C  se ha obtenido por proyeccidn del perfil
determinado por los siguientes puntos: pozos Y-2, Y-3» P-19  y
P-9.
En los perfiles BB', CC' y DD», la línea que marca la
zona de difusión adopta una disposición normal dentro del acuí-
fero, hecho que nos da un índice de buen equilibrio depresiones
entre el agua dulce y el agua salada. Sin embargo, en el perfil
AA', que atraviesa la zona en donde se produce la mayor explota-
ción de las napas acuíferas, se aprecia un delineamiento  anor-
mal, pues se ubica a poca profundidad y avanza hasta casi  3»5
Ems. tierra adentro. Este hecho puede atribuirse a que ha habido
un  excesivo bombeo que ha provocado el acercamiento de las aguas
saladas a la superficie. Por consiguiente, es probable  que  si
se sigue o se aumenta el ritmo de bombeo en esta zona, se produz.
ca, en un futuro no muy lejano, la intrusión del agua salada en
los pozos.
Examinando el Pl. W
0
 1, en el que se han trazado  las
curvas de salinidad aproximadas, se aprecia que el grado de sa-
linidad de las aguas subterráneas es mayor a medida que se a.van
za a la línea litoral. Asimismo, puede observarse que la concen
tración salina es más alta en las zonas donde se produce una ma-
yor explotación del acuífero. En particular, es necesario indi-
car que en los pozos P-4p, P-3p e Y-40 la concentración  total
de sales disueltas es anormalmente alta. En general, dos son las
causas del aumento de la salinidad de los acuífeross la  intru-
sión del agua  del mar y la disolución gradual de los compuestos
salinos contenidos en los estratos del subsuelo» En los pozos se^
ñalados, probablemente sea el indicio de una progresiva  intru-
sión del agua del mar. Los motivos por los cuales ha podido ocu
rrir este hecho son los siguientes:
a.- Cercanía de los pozos a la línea litoral.
- 30 -
b.- Excesiva explotación del acuífero en los pozos
vecinos ubicados en zonas más altas.
c -  Que la depresión piezométrica durante el bombeo
desciende por debajo del nivel del maro
Para poder realizar una interpretación correcta del fe
námeno de intrusión del agua del mar, es necesario efectuar  un
cuidadoso estudio de los resiiltados de los análisis  químicos,
requirióndose el concurso de un especialista, conocer con mayor
detalle las condiciones hidrogeoló^icas del subsuelo y del acuí
fero en sí y de su potencia, las características de su basamen-
to rocoso, calcular con más exactitud el caudal de recarga, etc.
Para el efecto, se requiere realizar investigaciones  de  mucho
mayor alcance a las desarrolladas para la preparación  del pre-
sente informe. Consecuentemente, las conclusiones que se  esta-
blezcan en este estudio deben ser adoptados con cierta reserva.
Como un primer intento para interpretar la  distribu-
ción de las curvas de salinidad, se pueden aventurar las sigui-
entes teorías:
I
o
.- La distribución de los pozos adopta la forma de la le_
tra "U", estando concentrados los pozos mayormente en
los dos ramales verticales, en donde, precisamente, se
aprecia un mayor avance de las aguas saladas»  En con
cordancia con la teoría del Ing. Pérez,  una  de  las
posibilidades es que el agua siibterránea esto disolví
endo en su recorrido las sales de los estratos del sub
suelo.
2°.- Otra posibilidad que puede estar ocurriendo es la  de
que en el eje central el flujo del acuífero sea de mu
cho mayor velocidad, constituyendo casi im "río subte_
rráneo", motivo por el cual la concentración salina es
más baja.
- 31 -
En el "Ilanual de Riegos y Avenamiento"  de  Enrique
Blair, se presenta un nomograma preparado por el Laboratorio de
Salinidad de Riverside, California, en el cual se establece una
clasificación de las aguas para riegos en base a su contenido do
sales. Desde el punto de vista agrícola, el límite máximo de con
centracidn de sales disueltas en aguas destinadas al riego de á
reas cultivadas es de 2,250 microialios/cm. (EC x 10 ), a 25
0
C de
temperatura, de conductividad eléctrica. Este es el límite de la
clasificacidn C^ de las aguas de regadío establecido por el La-
boratorio de Riverside. Toda agua cuya conductividad  eléctrica
sobrepasa de los 2,250 micromhos/cm. no es recomendable para f^
nes de riego por el peligro de ensalinamiento de tierra que re-
presenta.
Las aguas de la mayoría de los posos de Hospicio y La
Yarada no llegan a este límite, estando comprendidas dentro  de
la clasificacidn C,* Sin embargo, se han hallado  varios  pozos
cuyas aguas son de la clasificacidn C- por su alto contenido sa
lino. Dichos pozos son los siguientes:
iMmero
de l  p os o:
Y  -  2
Y  -  37
Y  -  40
P  -  3P
P  -  4p
P  -  4
N  -  4
Cont eni do  s a l i n o :
( , - r / l t )
0. 167
0. 186
0. 393
0. 348
0. 488
0. 144
0. 160
Conduct i vi dad  e l é c t r i c a :
(micromlios/cm)
2, 622
2, 920
6, 170
5, 464
7, 662
2, 261
2, 512
El riego con las aguas de los pozos anteriores  puede
ocasionar el ensalinamiento de los suelos si no se adoptan medi^
das especiales de drenaje. Se recomienda que la explotacidn  de
los pozos Y-40, P-3p y P-4p se restrinja en lo posible y los
e f e c t o s  de sus aguas deben ser cuidadosamente estudia
dos.
- 32 -
VI.- EXPLOTACIÓN ACTUAL DE LOS ACUIFEROS E INVENTARIO DE
LOS POZOS DE LAS PAMPAS DE HOSPICIO Y LA TARADA.
Se ha indicado ya que existen 71 pozos  excavados  en
las pampas de Hospicio y La Yarada y que de ellos  se  explotan
solamente 38 en la actualidad. La explotación de las aguas sub-
terráneas se realiza sin ninguna orientacidn técnica y en forma
completamente empírica.
EPDC efectud en el año 1962 un cálculo sobre el volu-
men de agua bombeado. En el curso de los trabajos  para  el pre^
senté informe se ha medido nuevamente la masa bombeada de agua.
Loe datos obtenidos en ambas ocasiones se hallan consignados en
el Cuadro N
0
 5.
6.1.- Lldtodo de medicidn de las descargas6
La dificultad que ofrece la medicidn exacta de la de^
carga, nos obligd a efectuar el cálculo de los caudales de bom-
beo por el siguiente mdtodo aproximado: con una regla rígida se
mide la distancia horizontal que media entre el extremo  de  la
tubería y un punto que está a 30 centímetros por encima  de  la
superficie superior del chorro de agua (ver fig. N
0
 3)»  Da dis^
tancia horizontal así medida, expresada en centimetroc, muí tip li
cada por el área de la tubería en centímetros cuadrados  y  por
el coeficiente 0.004 dará el valor aproximado de la descarga en
litros por segundo. La expresidn matemática es:
Q  =  0.004 A.L
en donde:  Q, descarga de la tubería en litros por segundo.
A, área de la tubería en centímetros.
L, distancia horizontal medida en centímetros.
- 33 -
Q  0.004
30 cm.
Fig. lí
0
 3.- Lledicion del caudal en caso que la tubería
descargue llena.
(Los dos métodos que se indican en esta página se
hallan descritos en el "¡¿anual de  Eiegos y Ave-
namiento" de  Enrique Blair)
cm,
(1 - -=-) A.L. 0
o
004
D
Fig. N
0
 4.- Medicidn del caudal en caso que la tubería
no descargue llena.
En caso que la tubería no descargue llena, se procede
en la misma forma que se ha descrito anteriormente y se mide a-
demás la distancia vertical en centímetros que media  entre  el
borde interno superior de la boca de la tubería y la superficie
del chorro de agua (ver fig. 11° 4). Denominando "x" a esta altu
ra, D al diámetro del tubo y Q a la descarga en Its/seg., la i-
gualdad que las relaciona es la siguiente:
Q  =  0.004 (1 - -2-) A.L
D
en donde A y L tienen los mismos significados que en la fdraula
anterior. Este método se halla descrito en "Manual de Riegos  y
Avenamiento" de Enrique Blair.
6.2.- Masas bombeadas de agua.
En 1962 se hallaban en explotación 31 pozos y la masa
bombeada de agua fue de 208,708 m3/semana, la cual  equivale  a
un caudal promedio de 0.345 m3/seg. de bombeo constante durante
las 24 horas del día.
En los meses de enero y febrero de 1967  ee  contaron
38 pozos en explotación en esta misma zona y el volumen de agua
bombeado fue de 283,867 m3/semana, equivalente a im caudal pro-
medio de 0.469 m3/seg. de bombeo constante durante las 24 horas
del día.
El aumento de la masa bombeada de agua es de 75»159.
m3/semana, equivalente a una descarga constante de 0
o
124 ia3»/s^5
Este aumento puede atribuirse a una mayor necesidad de agua  de
los agricultores, que están ampliando las áreas de cultivo, pa-
ra cuyo efecto han aumentado las horas de operación de las bom-
bas, y, también, por el incremento en el niímero de pozos (siete
más).
- 34 -
6.3*- Variación del nivel estático de la napa freática.
A fin de poder controlar en lo sucesivo  las  fluctúa
ciones del nivel estático de la napa freática, se han establecí^
do bench marks en varios lugares (ver ubicaciones en el  Pl. K
0
1) . Además, en cada pozo se ha marcado la cota del punto.
En el Cuadro N
0
 6 presentamos los niveles estáticos re
gistrados por EPDC en los años de 1962 y 196?. Cabe mencionar q.'
las mediciones efectuadas en este líltimo año son más dignas  de
confianza pues se realizaron desplegando el máximo  cuidado  en
cada operación. Existen datos similares obtenidos por Petersen
y Alberca (1954), Cía. Josuá Grande (1956) y por IIIIFM  (1962-
1965). Sin embargo, no los consignamos aquí para fines compara-
tivos porque posiblemente han sido determinados por métodos  y
puntos de referencia diferentes, conduciéndonos a conclusiones
erradas.
Efectuando la comparación entre los dos grupos de da-
tos de niveles estáticos, la mayor fluctuación  corresponde  al
poso Y-21, en el cual se ha registrado un descenso de 4.0 m. E^
ta fluctuación discrepa notablemente con respecto a los descen-
sos de nivel en los demás posos. Posiblemente este hecho se deba
a que, aparentemente, el poso se ha perforado en una zona cuyos
estratos acuíferos son de baja permeabilidad, haciendo  que  el
proceso de recuperación del nivel normal sea muy lento. En 1962
la medición se hizo cuando todavía el poso no era explotado,  a
diferencia de la medición actual, que se ha realisado cuando el
pozo ya es aprovechado y con sólo 12 horas de reposo para la r£
cuperación del nivel estático. La baja permeabilidad del acuífe^
ro que atraviesa este pozo queda establecida por la depresión q
1
se produce al operar la bomba, que es de 7.9 mts» si considera
mos el nivel estático nedido en 1967 y de 11.9 mts. si se consi
- 35 -
CUABRO Na 5
Numero
del pozo;
Descarga;
(l/sep;,)
Horas de operación
semanal i
Volumen bombeados
(m3/scmo)
Nivel dinámico!
ÍEÚ  - _
O b s e r v a c i o n e s
T-l
Y-2
Y-3
Y-4
Y-5
Y-6
Y-7
Y-8
Y-9
Y-10
Y-ll
Y-12
Y-13
Y~14
Y-15
Y-16
Y-18
Y-19
Y-20
Y-21
Y-22
Y-23
Y-24
Y-27
Y-31
Y-32
Y-33
Y-3^
Y-35
Y-36
Y-37
Y-38
Y-39
Y-40
Y-41
1962
30
20
14
(40)
30
30
14
18
16
20
15
25
20
25
85
40
25
25
(40)
(28)
30
2?
61
1967  1962  1967  1962  1967
40
30
14
28
56
40
31
16
15
19
15
11
61
29
32
30
17
33
70
15
36
20
30
28
35
46
47
16
60
16
42
56
36
56
60
56
60
56
105
56
48
56
45
40
48
56
56
48
48
48
12
84
72
72
48
72
91
14
78
96
44
70
55
24
66
66
48
60
78
60
60
12
70
72
72
72
60
1*728
4,320
806
6,048
6,048
3,888
2,822
2,333
3,226
4,320
3,024
9,450
4,032
4,320
17,136
6,480
2,600
4,300
l9728o0
9,072oO
3,628o0
7,257o6
9,676,8
10,368o0
109155o6
806 c 4
4,212o0
6,56604
29376c0
2,772o0
12,07800
2,505^6
7*60302
7s128o0
29937o6
7,128o0
8,064
5,645
5,184
4,666
10,541
19,656c0
3,240.0
7,776o0
864 o 0
7*560,0
7,257o6
9,07200
11,923.2
10,152o0
1962
14c 3
9o5
7o6
24
6
5
5
8
8
22
23
27
2008
25o3
36
36
32
27
25o0
16o9
18,1
8o4
6.1
1967
13o2
7*5
23.1
5.4
5«2
6o2
8.8
8o4
18
23
28
21,
26,
36<
36 <
32,
30,
31<
42o8
22o4
19c6
17*2
21.1
7.6
5o8
806
11,8
Actualmente en desuso
Actualmente en desuso
Explotación  reciente
No  explotado
Explotación  reciente
Explotación  reciente
Actualmente en desuso
Solamente  antepozo
Explotación  recient e
ii  n  
Solamente  antepozo
(  ) Cifras  calculadas
Numero
del  pozoí
Nombre del
propietario?
ElevaciÓns;  Profundidad?
(rflaSonoDio)  •  (iHo)
Nivel  e s t át i c o;  M  o  B
m
Y-41
P-lp
P-2p
P-?P
P-4p
P-l
P-2
P-3
P-4
P-5
P-6
P-7
P-8
P-9
P-10
P-ll
P-12
P-13
P-14-
P-15
P-16
P-l?
P-18
P-19
P-20
P-21
N-l
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N-3
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Hacienda los Palos
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Hda. las Lagunas
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46o 7
2404.
25*7
13o7
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15 = 1
73.4
4-1*6
42o9
59o7
57*0
55^9
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74-o0
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16
V^locc s
(rpm.)
1  
1*200
1,200
1,500
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1,000
1»200
1,200
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Tipo
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Cent rífuga
it
Turb ira
11  
11  
11  
ti  
ti  
it
vertical
•t
horizontal
ID
vertical
Tubo de
descarga
(PUlgo)
8
8
6
4
8
6
8
8
8
8
8
1,000
1,000
1,000
1,000
800
Turbina  v e r t i c a l
11  n  
tt  tt
1 9   ID
Turbina  vertical
8
8
8
8
850  Centríguga  horizontal  6
1? 000  Centrífuga  horizontal  6
• -———.—.—
Número
del pozo
Y-l
Y-2
Y-3
Y-4
T-5
Y-6
Y-7
Y-8
Y-9
Y-10
Y-ll
Y-12
Y-13
Y-14
Y-15
Y-16
Y-18
Y-19
Y-20
Y-21
Y-22
Y-23
Y-24
Y-27
Y-31
Y-32
Y-33
Y-34
Y-35
Y-36
Y-37
Y-38
Y-39
Y-40
Nombre del
>: propietario:
Rómulo Boluarte
S. y Me Vildoso
•i   it  u
Daniel Vargas
Santamaría Ao Roque
Guido Cánepa
Ángel Casaretto
José Casaretto
Guido Cánepa
G. Cánepa (Angelino)
Wo S. de Bacigalupo
Wenceslao Morales
Guido Cánepa
Carlos Hidalgo
Raúl Romero
RoJerí-Mo Valdivia
José Casaretto
•i   n
Ricardo Hidalgo
Héctor Díaz
Adolfo Martinetti
ti   n
n  n
Antonio Biondi
Ángel Solar!
Jorge Aste
Raúl Romero
Balvina Mamani
Raúl Romero
Carlos Rueda
Cristina Vargas
Nc  No
Carlos Rueda
Guido Rossi Lo
INVENTARIO !
Elevación:
(m.s.n«mo)
10o2
5ol
8.2
8o2
34o5
404
4o9
4o2
9.0
8.1
22o2
28o0
36.3
23.5
30o0
43o4
39o8
43c0
42o3
33o3  •
32o8
45e9
45o9
45c0
24e4
17c9
1802
18» 2
19o9
7o4
5o9
20c 1
9*8
10o 3
.  _ .„  OÍIADRO.Nfl 7  -  __
DE LOS POZOS EXISTENTES EN LAS PAMPAS DE HOSPICIO Y
Profundidad;
(m.)
21o9
5.9
9.5
10o2
47o9
9.2
5o8
1202
10o5
8.8
20„2
32o0
45.4
24o8
61.0
53.0
50,0
32o9
33.5
(65.0)
48.4
56.7
56.2
(65.0)
34o 5
28.8
* 21„5
260 8
22o4
8o9
llo4
15.1
18a4
2105
Nivel
Alto
S.nom0
3.0
2.6
2.6
2o6
15.1
0„7
1.5
0.9
2o0
2,2
7.2
7.1
14.3
5.3
8o0
15.6
llo2
15.0
17.4
9.3
8.2
16ol
4o9
2.1
2o3
2o4
2ol
1.7
2o3
3.5
estático
Prof o
(mo)
7.2
2.5
5.6
5.6
19.4
3.7
3.4
203
7.0
5.9
15.0
20.8
22.0
18.2
(21.2)
27.8
(28.6)
28o0
24o9
24o6
30.5
29.0
(28.5)
19.5
15.8
15.9
14„2
17.5
5.3
4„2
7.5
6.8
Tipo:
Diesel
Sin motor
Diesel
Sin motor
Diesel
•i  
n
•i  
ii  
n
ii  
ii  
Eléctrico
M o t o
Marca:
Armstrong
Li st er
Lister
McLaren
Ven Severen
McLaren
n
ti  
Lister
Armstrong
Delcrosa
Diesel  Blackstone
"  Caterpillar
n
Eléctrico
n
Diesel
«
Sin motor
ii   w
ii   ii  
Eléctrico
it
. Diesel
Sin motor
Diesel
M
ti  
11  
Diesel
•i  
Hércules
Oerlikon
H  
Lister
Hércules
Delcrosa
n
Lister
Lister
ii  
•i  
n
Lister
LA YARADA
r
Potencias
(HI»)
22
12
23.5
12
10
12
20
12
18
33
26
31-35
76.5
85
50
50
21
88
100
26
33
18
33
12
23
16
15
i  
Veloc:
(rpm.)
1,800
650
1,200
650
650
800
1,000
525
1,800
1,800
1,800
850
1,200
1,600
1,800
1,800
1,200
1,600
1,800
1,200
1,800
1,800
1,800
650
19250
1,200
1,500
B o m b a
Tipo:
Centrífuga horizontal
II  M
•i   n
Sin bomba
Centrífuga horizontal
•i   ti  
ii   n
n  n
•t  n
ii   n
Turbina vertical
n  ti  
ii   n
Centrífuga horizontal
Turbina vertical
n  n
rt  n
ti   ii  
n  ti  
ti   it
Sin bomba
Turbina Vertical
n  n
ii   n
ii   it
Centrífuga horizontal
Sin bomba
Centrífuga horizontal
H   n
ii   ii  
ti   n
Centrífuga horizontal
ii   ii  
Tubo de
descarga:
(pulg.)
6
5
6
6
6
6
5
5
6
6
6
6
5
8
8
6
6
6
8
8
8
8
6
6
5
6
4
5
6
6
Número
del posos
Descargas
(1/sego)
Horas de operacións
semanal
Volumen bombeado:
(m3/seme)
Nivel dinámico:
Oo)
O b s e r v a c i o n e s  s
1962  1967  1962  1967  1962  1967  1962  1967
P-lp
P-2p
P-3P
P-^p
P-l
P-2
P-3
P-4
P-5
P-6
P-7
P-8
F-9
P-10
P-ll
P-12
P-l 3
r-14
p-15
P-16
P-17
P-18
P-19
P-20
P-21
N-l
N-2
N-3
N-A-
N-5
N-6
N-7
N-8
N-9
N-10
N-ll
95
100
(18)
79
(40)
74
100
67
(95)
(100)
24
(18)
79
40
100
11
35
12
48
48
48
48
48
24
65
24
48
48
30
56
48
24
48
48
84
48
72
16,416
17,280
3,110
13,651
6,912
6,394
23,400
5,789
16,416o0
17,280o0
2,59200
3,628e8
13,651o2
3,456,0
17,280o0
11,577.6
3,326o4
6,048o0
3,110o4
2405
24o 5
7o0
18o7
49o5
38.5
400 2
240 5
23.7
7.0
18,0
49*5
36o0
39o5
Actualmente en uso
Actualmente en desuso
Explotación reciente
Explotación reciente
Explotación  reciente
Total;  31  58  208,708  283,8670 2
Cuadro  N
0
  6
Niímero
del poso:
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
Y -
1
2
3
4
5
6
7.
8
9
10
11
12
13
14
15
16
18
19
20
21
22
23
24
27
31
32
Nivel es'
1962:
7.5
2.5
5.6
5.0
19.1
3.5
3.0
2.4
7.5
5.8
15.0
20.4
22.5
18o 6
21
0
5
28.2
28.6
27.8
25.6
20.0
23.3
28.6
28.6
28.6
22.0
14.0
tático (m):
1967:
7o2
2.5
5.6
5.6
10.4
3.7
3.4
2.3
7.0
5.9
15.0
20.9
22.0
18.2
21;2
27.8
28.6
28.0
24.9
24.0
24.6
30.5
29oO
28
0
9
19.5
15.8
Diferencia:
0.3
-0.6
-0,3
-0o2
-0.4
0.1
0.5
-(•.1
-0.5
0.5
0.4
0.3
0.4
-0.2
0.7
-4.0
-1.3
-1.9
-0.4
-0.3
2.5
-1.8
Observaciones:
En desuso.
En desuso.
En desuso
En. desuso
En desuso
Ntímero
del poso:
Y - 33
Y - 34
Y - 35
Y - 36
Y - 37
Y - 38
Y - 39
Y - 40
Y -  a
P - Ip
P - 2p
P - 3p
P - 4p
P - 1
P - 2
P - 3
P - 4
P - 5
P - 6
P - 7
P - 8
P - 9
P - 10
P - 11
P - 12
P - 13
P - 14
P - 15
Nivel es
1962:
15.2
13.8
15.5
4.7
3.7
16.2
18.3
19o4
5.8
11.3
10.7
42.0
27.6
30.2
41.0
37.8
39.7
46o6
42.6
tático (n):
1967:
15.9
14.2
17.5
5.3
4.2
7.5
6.3
18.8
19.9
9.4
5.7
12.1
10.8
42.0
27.9
30.7
42ol
30.9
35.5
36.5
39.0
40.1
46.5
43.6
Diferencia:
-0.7
-0.4
-2.0
-0.6
-üo5
-0.5
-0.5
0.1
-0.8
-0.1
-0.3
-0.5
-1.1
- l o l
-0.4
0.1
-lo0
Observaciones :
En desuso.
Sdlo anteposo.
Sólo anteposo.
líúmero  Nivel estático (m):
del pozo:  1962:  1967:  Diferencia:  Observaciones:
P - 16  48.6  48.1  0.5
P - 17  30.8  30.3
P - 18  31.9
P - 19  31.8
P - 20
P - 21
N - 1  13.7
N - 2  22.0
N - 3  17.8
N - 4  4.1
N - 5
N - 6
H - 7  17.5
N - 8
N - 9  10.0
IT - 10  8.1
N - 11  28.5
dera el nivel estático medido en 1962, para el reducido gasto de
33 Its/seg. En el PI. N
0
 2 se hallan trazadas las curvas isopi£
zomátricas.
Puede establecerse que el descenso promedio de la me-
sa de agua en toda la pampa Hospicio-La Yarada que se ha produ-
cido entre los años de 1962 y 1967 es de 0.78 metros.
Es necesario recalcar que es inevitable que se produs_
ca un pequeño descenso en distritos nuevos de irrigación por bom
beo. No debe ser, pues, motivo de alarma cualquier descenso ini^
cial del nivel freático provocado por la explotación del acuífe^
ro.
El caudal promedio estimado de recarga hallado en 4.4.5-
es de 1.78 m3/seg., o sea, 27^ aproximadamente. Si el valor es-
timado de la recarga fuera exacta, podría afirmarse que  la  ac^
tual explotación de los acuíferos de la pampa Hospicio-La Yara-
da se halla muy próximo al rendimiento firme de los mismos.Esta
suposición la establecemos en base a las opiniones de los Ings.
Josó Arce Helberg y Alfonso Pons Muzzo, profesionales con mucha
experiencia en alumbramientos de aguas subterráneas, llientras q'
el primero de los nombrados afirma que el rendimiento máximo de
los acuíferos no sobrepasa del 50$ del caudal de recarga, el se^
gundo establece que el rendimiento firme es aproximadamente 1/3
de la recarga.
Para determinar con alguna precisión el rendimiento
firme de los acuíferos de la pampa en estudio,  el método  más
recomendable que debe aplicarse en este caso es el de Hill. Pa
ra el efecto, es necesario que durante um período de más de 10
años se registren los volilmenes bombeados de agua y las fluctu
aciones del nivel freático. G-raficando en ejes de coordenadas
rectangulares los pares de valores obtenidos, puede determinar
- 3 6 -
se el caudal de bombeo que no produce una variacidn sensible en
el nivel freático, o sea el rendimiento firme del acuífero.
6.4.- Inventario de los pozos.
En el Cuadro íl
0
 7 se señalan los pozos excavados  en
las pampas de Hospicio y La Yarada, los cuales llegan al niíniero
de 71. En el cuadro se indican las características esenciales de
los equipos de bombeo.
- 37 -
Vilo- PBOYECTO DE ELECTBIFICACION DE LOS EQUIPOS DE BOMBEO.
Con el propósito de promover el desarrollo  agrícola
del distrito de irrigación por bombeo de La Yarada, dentro  del
alcance de la Primera Etapa del Plan Tacna se halla incluida la
ejecución de obras e instalaciones eléctricas en esta zona, así
como el financiamiento requerido para cambiar los motores diesel
en uso por motores eléctricos y el equipamiento de los posos q»
carecen de ellos. Se contempla de esta manera hacer resurgir el
entusiasmo con que fue iniciada la actividad agrícola  en  este
lugar y desarrollar  uno. extensión de cultivo aproximada de 1800
hectáreas rehabilitando los posos en desuso y sin necesidad  de
abrir nuevos posos.
El programa de electrificación tiene como base la con^
trucción de dos centrales hidroeláctricas, Aricota N
0
 1 y W
0
 2,
que suman 35,300 IcW de potencia instalada, ambas ya construidaa
La energía de estas centrales llegan primero a la ciudad de Tac^
na. Desde la subestación de esta ciudad se extiende una línea de
transmisión de 66 IcV y 27 Kias. de longitud, desembocando  en la
subestación de La Yarada de 3,000 kVÁ de capacidad.  Desde este
lugar parten dos líneas de distribución primaria de 10 kV,  con
una longitud total de 56 Kias., abarcando todo el área en que se
ha desarrollado la apertura de posos (ver Pls. Nos. 1 y 2).
Cumpliendo el programa de instalación de motores y m£
tobombas eléctricos, hasta la fecha (mayo de 1967) se hallan e-
quipados 10 posos con ellos y 6 se encuentran en proceso de ins^
talación. Para los demás posos, se están ultimando las negocia-
ciones del caso y muchos de ellos están próximos a quedar expe-
ditos para proceder al cambio de los equipos. Previamente a es-
tos trabajos, y después de penosas gestiones, EPDC preparó los
- 3 8 -
diseños de los equipos de bombeo más recomendables, de acuerdo
a las características de los pozos. Estos diseños se presenta-
rán en un volumen separado.
De acuerdo a los diseños que proponemos, la potencia
total de los motores de los 3d pozoa que se hallan actualmente,
en explotacidn es de 1,200 kW, en ndmero redondo. De los  pozos
reatantes, 9 ae hallan en condiciones de ser explotados en for-
ma inmediata una vez obviada la dificultad por la cual fueron a
bandonados, o sea, el alto costo del combustible para los moto-
res diesel. Si se incluyen estos pozos, la potencia de los moto
res de los 47 pozos es de 1,500 kW aproximadamente. Aun  no  es
posible dar cifras definitivas pues la mayor parte de los agri-
cultores desean equipos más potentes a los recomendados.
- 39 -
VIII.- CONCLUSIONES.
8.1.- Hidrología de las aguas subterráneas de la pampa
Hospicio-La Torada,
La escasa disponibilidad de registros hidropluviomé-
tricos no perzoite efectuar todavía los cálculos para establecer
el caudal de recarga de la napa freática de la pampa en estudio.
Asumiendo valores para los factores que se desconocen, se ha ob
tenido que la recarga es de 1.78 m3/seg. Esta cifra es sólo  de
primera aproximacidn. Para determinar con más preoisidn el valor
de la recarga, es necesario contar con datos de precipitacidn y
aforos de la ouenoa colectora oon una mayor densidad y duración
y realizar estudios de la geología de la zona y evaluar su eva-
potranspiracidn•
8.2.- Intrusidn del agua del mar.
En líneas generales, puede afirmarse que existe equi-
librio de presiones entre las aguas dulce y salada. El conteni-
do salino es más alto en las áreas donde se produce mayor expío,
tacidn del acuífero. La cantidad de sales de las aguas de  los
pozos Y-2, Y-371 Y-40, P-3P» P-4Pi P-4 y N-4 sobrepasa el lími-
te tolerable para riego de tierras de cultivo.
8.3.- Explotacidn del acuífero.
Si aceptamos que la recarga promedio del acuífero  de
la pampa Hospicio-La Yarada es el caudal que hemos hallado,  o
sea: 1.78 m3/seg., la cantidad de agua que se bombea aotualmen-
- 40 -
te ea este distrito de irrigación, 0.4-69  m3/8eg. de promedio de
caudal constante equivalente, representa el  26% de ella» En es-
tas condiciones, la explotación del acuífero puede estar próxi -
ma a su rendimiento firme.
- 41  -
12.- RECOMENDACIONES.
9.1.- Registro de los datos de la explotacidn del
agua del subsuelo.
Con el objeto de estudiar la hidrología de los acuífe
ros de las pampas de Plospicio y La Yarada, es necesario  llevar
un registro permanente de observaciones semestrales o  anuales
de los siguientes datos:
a.- Niveles estático y dinámico de los acuíferos.
b.- Curvas de depresidn-horas y de recuperacidn-horas.
c -  Caudales de bombeo y masa bombeada total por semana.
d.- Análisis químico de las aguas de los pozos, especial
mente de sus contenidos de sal.
9.2.- Investigaciones de estudios definitivos.
A fin de determinar exactamente las características de
los acuíferos en estudio, las investigaciones que se requieren
ejecutar son las que se indican en los párrafos siguientes.
a.- Prospeccidn geosísmica.
El objeto principal de estas investigaciones es deter
minar el basamento rocoso del subsuelo y la estratigrafía y pe-
trografía del acuífero. Estos estudios sirven tambidn  para  la
búsqueda de los valles enterrados, indicando  sus. configuracio-
nes, y para conocer algunas características Mdrogeoldgicas que
permitan ubicar los lugares de acuíferos de mayor potencia.
- 42 -
b.- Prospección geoeléctrica.
lia prospeocidn geofísica por el método de resistivi-
dad eléctrica tiene tina doble finalidad: ubicar los puntos máa
favorables para la perforacién de los pozos, lo cual se consi-
gue localizando las áreas de máxima permeabilidad, y '  demarcar
el contomo de la superficie de difusión de las aguas  dulce  y
salada.
c -  Perforaciones de sondeo o
Estos trabajos son necesarios para realizar la inter-
pretacidn de los perfiles geosísmicos, a la ves que  constituye
un método directo para conocer algunas de las  características
de los acuíferos, como son: profundidad, coeficiente de permea-
bilidad, presién artesiana,etc.
d.- Perforacién de pozos de observacidn.
A fin de establecer un control adecuado sobre  la  ex
plotacién de los acuíferos, sería conveniente perforar de 6á 10
pozos de observación distribuidos convenientemente. De preferen
cia, estos pozos deben ubicarse en puntos fuera del alcance de
los radios de influencia de las napas deprimidas, es decir,  en
donde el nivel freático se halle en equilibrio estático nórmalo
e.- Característioas hidráulicas de los acuíferos.
Agrupando los pozos que se hallan concentrados en  un
determinado lugar, deben estudiarse las características hidráu-
licas de los acuíferos como son: los radios de influencia,  las
curvas de depresión, coeficientes exactos de permeabilidad y de
transmisibilidad, etc.
- 4 3 -
f.- ^studio hidrogeoldgicp de la cuenca colectora.
Como trabajo básico del estudio hidrogeolágico  debe
considerarse la instalación de estaciones pluviométricas  hasta
cubrir con una densidad adecuada la cuenca colectora de las na-
pas freáticas de la pampa Hospicio-La Tarada. El objetivo prin-
cipal que debe cumplirse con este estudio es el de conocer el f£
ndmeno de la circulacidn del agua en el subsuelo de la cuenca co^
lectora, con determinación de las características hidráulicas
del flujo subterráneo, etc.
g.- Perfiles geofísicos estratigráficos (geophysical logs).
Las propiedades y características de los  diferentes
estratos que componen el subsuelo pueden ser conocidas por méto^
dos geofísicos. Pero, su aplicación demanda la intervención  de
tócnicos altamente especializados pues su ejecución es muy difí
cil. En caso fuera posible, se recomienda desarrollar este estu
dio en la pampa Hospicio-La Tarada.
!-
9.3.- Cálculo del rendimiento firme.
Es necesario indicar que con sólo estudios hidrogeoló
gicos detallados no es posible calcular el rendimiento firme.La
iSnica manera de hallar este valor es estudiando los registros
continuos de un período de 15 á 20 años como mínimo de los nive^
les de los acuíferos y masas bombeadas de agua. Mientras  tanto,
la excavación de nuevos pozos debe hacerse en forma gradual, e^
pecialmente en ateas cercanas al mar, para evitar la intrusión
del agua del mar y conservar el equilibrio que siempre debe e-
xistir entre Q_
f
 Q, y Q' . Cabe mencionar que una vez que se rom
pa este equilibrio, el nivel estático del acuífero desciende con
tinuamente año tras año, produciendo una catástrofe irremediable
a la actividad agrícola de esta zona.
- 44 -
9o4.~ Medición de temperaturas.
La temperatura del agua extraída del subsuelo  puede
ser un indicio de su procedencia. En particular, en la pampa en
estudio, las aguas "bombeadas tienen temperaturas relativamente
altas (26
0
C a 28
0
C). Este hecho, conjuntamente con los resulta-
dos que se obtengan por las investigaciones recomendadas, puede
ayudar a deducir el origen y algunas características del acuíf£
ro de la zona. En consecuencia, se recomienda medir periódica-
mente y llevar  vn  registro de las temperaturas del agua y de la
tierra de todos los pozos y trazar las curvas isotérmicas de les
acuíferos. Asimismo, sería recomendable realizar, en los  pozos
en que sea posible, mediciones de temperatura de los distintos
estratos del subsuelo.
9.5.- Proyecto de irrigación por bombeo.
Una vez determinada en forma más segura la disponibi-
lidad de agua en el subsuelo de la pampa Hospicio-La Tarada, sjs
rá necesario elaborar un proyecto de irrigación para ampliar el
área de cultivo, en caso que el resultado indicara la posibili-
dad de aumentar la explotación de los acuíferos„ En el proyecto
se deberán considerar: diseños de estructuras, aspectos agríco-
las (clases de cultivo, necesidades de agua, métodos de riego,
estudio de suelos, etc.), estudios agroeconómicos y otros aspees^
tos
0
 Con relación a los estudios de suelos, recomendación  de
cultivos más convenientes y necesidades de agua, deberá tomarse
en cuenta los que ha realizado EPDC, especialmente del aspecto
edafológico. Los resultados de la clasificación del suelo pue-
den encontrarse en los siguientes informes: Memoria Descriptiva
del Plan Piñal de la Primera Etapa del Plan Tacna, Subacápite
6.2.1.2.- "Suelo" y en el Plan Final de las Etapas Segunda y
Tercera y Eatudios Preliminares de las Etapas Futuras del Plan
Tacna, Acápite 10.1.2.- "El Suelo".
- 45 -
9«6*- Disposiciones legales.
A fin de evitar una catástrofe irremediable ocasiona-
da por la excesiva explotacidn de los acuíferos y la  intrusión
del agua salada en los  pozos» es imperativo que se dicten medi,
das legales sobre los siguientes aspectos:
a.- Creacidn de un organismo adecuado con atribuciones pa-
ra administrar, controlar, registrar y estudiar el ré-
gimen de la explotacidn de las aguas subterráneas  de
esta pampa.
b.- Obligatoriedad de los propietarios de los fundos de lie
var un registro de las masas de agua que se bombean dia
riamente.
c -  Establecer en una fecha determinada,  cada seis o doce
meses, la paraliaacidn durante un .mínimo de unas 48 ho,
ras de todos los equipos de bombeo y la medicidn de los
niveles estáticos en todos los pozos.
d.- Obligatoriedad de solicitar la aprobacidn del organis-
mo mencionado en  "a" para perforar un nuevo pozo,acom
pañando a la solicitud los detalles del plan de explo-
tacidn, con indicacidn de: el área de riego, caudal de
bombeo, profundidad y tipo del pozo, tipo y capacidad
del equipo de bombeo, etc.
e.- Obligatoriedad de llevar un registro de las capas estm
tigráficas durante la perforacidn de posos nuevos.
- 46 _
ESCALA  nOOO.OOO
LEYENDA
ESTACIONES  CON  REGISTROS  DE  LARGA  DURACIÓN
ESTACIONES  CON  REGISTROS  DE  CORTA  DURACIÓN  f j
LIMITE  INTERNACIONAL  +• +• -! -•
CURVAS  ISOHIETAS
ELECTRIC  POWER
DEVELOPMENT  CO
(INGS  CONSULTOR S.)
Tnkin.  .Inpnn
Diseñado:
Repisado:
Sometido;
Recomendado:
Aprobado:
FsaM
EPOC
,28-4-67
CORPORACIÓN  DE FOMENTO Y DESARROLLO
ECONÓMICO DEL  DEPARTAMENTO  DE TACNA
TACNA.  PERU
PROYECTO  DE  TACNA  (  ETAPA)
PLANO  DE
CURVAS  ISOHIETAS
Aprobado:
.COFDET
Fg£h£.
PL.  Ns
HOJA  N«
• « —. » !  *  HJ  ^¿U
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BM
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1
2
3
4
5
6
m,s.n-m.
5. 175
10.2 2 3
16.407
41.2 68
73.195
4 0 8 6 4
(^  -1)  

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